El salón Panadería de la Ciudadela, del 8 de julio al 5 de septiembre, expone “El vuelo sin motor en la provincia de Huesca”, para recrear, conocer y disfrutar la historia aeronáutica oscense. Gratis con la entrada al castillo.
![]() |
ARCHIVO JT |
La historia
aeronáutica en provincia de Huesca es más que centenaria. Se inicia en el año
1911, cuando un visionario piloto local, Gregorio Campaña, se convirtió en el
tercer piloto del país en una época en la que volar sin motor sería comparable
al pretender ir hoy a Marte.
El siguiente paso
importante se dio en 1931, cuando un grupo de entusiastas oscenses fundó el
Huesca Aero Club. Su puesta de largo fue la organización, en el extinto
aeródromo de Igriés, de una de las etapas de la I Vuelta a España que
organizaba el Real Aeroclub de España. Pero su interés real no iba en esa
dirección. El Huesca Aero Club fue el inicio de una larga y sobre todo muy
singular historia: el vuelo sin motor.
Ahora, tras la
reconversión de aquel viejo aeródromo de Monflorite en el actual aeropuerto
Huesca-Pirineos, todo el legado histórico y cultural acumulado durante ocho
décadas en la capital de la provincia se ha trasladado a la Jacetania,
concretamente al aeródromo de Santa Cilia, convirtiéndose en el principal
aeródromo de vuelo en planeador de España.
Esta exposición,
comisariada por el director del aeródromo jacetano, pretende conmemorar el 90
aniversario de aquellas semanas nacionales de vuelo sin motor, así como el 50
aniversario del que se considera heredero natural de aquella historia: el
Aeroclub Nimbus de Vuelo sin Motor.
CIUDADELA / JACATIMES
0 Comentarios