Medidas de protección inviables
Los ganaderos de Ansó han vivido un verano marcado por los ataques de oso. Denuncian que los episodios se repiten prácticamente cada semana y que en alguna explotación las pérdidas se acercaban ya a las 30 ovejas a mediados de agosto.
![]() |
| DEPOSITPHOTOS |
Aseguran que los ataques, certificados por los agentes de
protección de la naturaleza, se producen desde principios de julio en los
puertos de montaña de la zona y afectan también a ganaderos de Hecho y Siresa.
Consideran insuficientes las medidas planteadas para
proteger al ganado. Encerrar las ovejas cada noche, explican, es prácticamente
imposible por la orografía, las altas temperaturas y el propio manejo del
rebaño, que durante el verano necesita aprovechar los pastos también en horario
nocturno.
Pese a las pérdidas, los ganaderos de Ansó aseguran que el
sector no piensa abandonar: “No vamos a desaparecer. Vamos a seguir teniendo
ovejas y a pelear por lo nuestro, contra el oso o contra quien sea”. Reclaman una
mayor y mejor gestión del monte y critican las restricciones que favorecen la
acumulación de vegetación y elevan el riesgo de incendios.





0 Comentarios