En esta novela se han plasmado los hechos extraordinarios que acaecieron en el valle de Tena, con especial incidencia en el quiñón de La Partacua, entre 1630 y 1642. En sus recónditos pueblos estos sucesos alterarán la vida de sus habitantes.

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En esos años, en Tramacastilla existen en torno a cuarenta casas y en Sandiniés, unas veinte. En la primera población pasan de cuarenta las mujeres consideradas hechizadas y en la segunda, una docena. Todas ellas han tenido algún tipo de relación con Pedro de Arruebo, señor de La Artosa.

Ficha técnica:

Título                Las hechizadas de las montañas
Autor                 José Antonio Adell
Editorial            Pirineo
Año                   2024
Páginas             242
ISBN                  9788417817855
Precio               19,00 euros tapa blanda

Estas mujeres, a las que consideran espirituadas, lo acusan de su situación. Otras lo tienen por su amo o señor. La Inquisición lo considera causante de lo que se denominará “epidemia de posesión”.

Las correrías de Arruebo y de sus cómplices, Juan de Larrat, cirujano de Panticosa, y Miguel Guillén, sastre y gaitero de Hoz, acusados de brujos, hechiceros, magos, pacto con el demonio, dar maleficio a muchas personas, sospechosos de la fe y seductores de mujeres para inducirlas al mal provocan la alarma en los pueblos del valle, y la justicia se encuentra con dificultades para poder actuar.

Todo se complica aún más con la extraña muerte del inquisidor Bartolomé Guijarro, que había sido enviado a la zona a sanar a las posesas.

José Antonio Adell nació en 1955 en Tamarite de Litera y vive desde hace más de 50 años en Binéfar, cuya biblioteca pública lleva su nombre desde el año pasado, en reconocimiento a una brillante trayectoria, en la que publicó más de 40 libros, en su mayoría sobre temas aragoneses. Sorprende con el relato de unos hechos poco conocidos en un contexto muy complejo.

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