Sin turismofobia de momento
El aumento de visitantes durante el verano provoca problemas puntuales de convivencia en localidades como Jaca, Aínsa o el entorno de Ordesa, aunque responsables municipales insisten en que el turismo sigue siendo el principal motor económico y descartan un rechazo generalizado.
![]() |
| DEPOSITPHOTOS |
Las imágenes de calles abarrotadas en Jaca y Aínsa, las largas colas para acceder al valle de Ordesa o las pozas naturales repletas de bañistas se repiten cada verano. Esa creciente presión turística ha abierto el debate sobre si el Pirineo podría llegar a vivir situaciones de turismofobia similares a las registradas en otros destinos españoles.
En Jaca, donde la mayor
afluencia comienza tras las fiestas de San Fermín, encontrar aparcamiento, mesa
en un restaurante o realizar gestiones cotidianas puede convertirse en una
tarea complicada durante las semanas de máxima ocupación. Desde el Ayto.
reconocen que estas circunstancias generan molestias entre algunos vecinos,
aunque subrayan que la inmensa mayoría es consciente de que la economía local
depende en gran medida del turismo.
El consistorio
considera, no obstante, que es necesario seguir buscando fórmulas para mejorar
la convivencia entre residentes y visitantes, reduciendo el impacto de la
masificación estival y garantizando que los servicios respondan adecuadamente
al incremento de población.
Surgen a veces conflictos
relacionados con comportamientos incívicos, especialmente por la presencia de
mascotas o el uso inadecuado de autocaravanas fuera de las zonas habilitadas. De
una u otra forma, buena parte de la actividad económica del Pirineo continúa
ligada al turismo, por lo que se considera imprescindible compatibilizar su
desarrollo con una buena convivencia vecinal.
MARGARITA / JACATIMES





0 Comentarios