Después de 30 años abierta
La falta de acuerdo entre la Administración y la Asociación Sancho Ramírez sobre las condiciones de acceso y las responsabilidades derivadas de ese servicio impedirá este año las visitas al emblemático monumento del valle de la Garcipollera.
La iglesia de Santa María de Iguácel, una de las joyas del
románico aragonés situada en el valle de la Garcipollera, permanecerá cerrada a
las visitas durante este verano. La Asociación Sancho Ramírez ha decidido
mantener la suspensión del servicio que venía prestando de forma voluntaria
desde 1994 al considerar que no puede asumir las responsabilidades exigidas
para acceder y abrir el monumento.
La decisión fue ratificada por unanimidad en la última
Asamblea General de la entidad, celebrada esta semana. La asociación sostiene
que, como colectivo cultural formado exclusivamente por voluntarios y sin ánimo
de lucro, no le corresponde asumir obligaciones que considera propias de las
administraciones públicas y de la propiedad del templo.
En las últimas semanas se habían mantenido contactos con la
Dirección Provincial de Medio Ambiente para tratar de encontrar una solución.
Hubo una reunión en Huesca y una visita técnica a Santa María de Iguácel, tras
la que la asociación pidió un compromiso por escrito que modificara las
condiciones de acceso y uso de la pista forestal que motivaron el conflicto.
Sin embargo, tras analizar el borrador remitido por la
Administración, la junta directiva concluyó que las condiciones apenas variaban
respecto a años anteriores y que seguían atribuyendo las mismas
responsabilidades a la entidad. Por ello, la asamblea acordó mantener el cierre
de las visitas este verano, aunque reiteró su disposición a seguir colaborando
con las administraciones en la conservación y difusión de este emblemático
monumento del románico aragonés.
MARGARITA / JACATIMES





0 Comentarios