Confianza y fe inquebrantables
Quique Grávalos afrontó ayer su reto pendiente: el ascenso a la peña Oroel. Llegó a la ermita de la Virgen de la Cueva acompañado por amigos, familiares y voluntarios en una jornada que busca visibilizar la distrofia muscular de Duchenne y lanzar un mensaje de superación.
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| JT | Creada con IA |
El jaqués, afectado por la distrofia muscular de Duchenne,
protagonizó este sábado un reto sin precedentes: ascender a la peña Oroel con
ayuda de una silla Jöelette adaptada y conectado a un respirador, protegido por
militares del Ejército de Tierra, Cruz Roja, 112 Aragón, personal sanitario,
Protección Civil y GREIM, en una jornada que pretende demostrar que “una
enfermedad no tiene por qué ser tu límite”.
Según explicó el propio Grávalos, no existe constancia de
una subida similar en personas con Duchenne y menos aun utilizando respirador.
El impulsor de la carrera solidaria “Jaca Lucha Contra Duchenne” promovió
además una campaña para adquirir la silla adaptada, que posteriormente será
donada al Ayto. de Jaca.
La expedición comenzó el ascenso sobre las 09:00 h por la
vertiente sur de Oroel, mientras que el público accedía por el camino norte,
desde el parador, para encontrarse en el collado de las Neveras y juntos el
último tramo hasta la cruz. Priorizando la seguridad, el reto se dio por
finalizado a 1470 m de altura, iniciando el descenso sin ninguna dificultad.
Grávalos recibió el cariño de los asistentes durante todo el
itinerario, estrecho a ratos y con tramos difíciles, simplificados con la ayuda
del equipo, algunos con la camiseta roja “Jaca lucha contra Duchenne”, incluso
médicos controlando en todo momento el estado de Quique, el primero en una
hazaña insólita que hemos tenido el placer de compartir.
LAURA / JACATIMES





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