Más de 10.000 empresas y profesionales afectados
Las principales entidades empresariales, sociales y sectoriales del Alto Gállego y la Jacetania han reclamado una solución “urgente” ante la prolongada paralización de las obras de la A-23 en Sabiñánigo, una situación que, aseguran, está afectando gravemente a la economía, la movilidad y la seguridad vial en ambas comarcas.
Las organizaciones firmantes —entre ellas AEPAG, ACOMSEJA,
ASAJA, CEOE-Cepyme Huesca, la Cooperativa Santa Orosia y la Federación de
Transporte por Carretera— representan a más de 10.000 empresas y profesionales.
Denuncian que el cierre de los principales accesos a Sabiñánigo desde el verano
de 2025 está generando importantes problemas logísticos y de circulación en una
vía estratégica para conectar el Pirineo aragonés con el resto de la Península.
El comunicado pone el foco en las dificultades para el
transporte pesado y de mercancías peligrosas, ya que las rutas alternativas
habilitadas “no reúnen las condiciones adecuadas”. Además, advierten de que el
desvío de camiones y autobuses por el casco urbano de Sabiñánigo está
aumentando los riesgos para peatones y complicando la movilidad diaria, así
como la actuación de los servicios de emergencia.
El sector agrario también alerta de los perjuicios que
sufren agricultores y cooperativas, obligados a realizar recorridos más largos
en plena campaña agrícola. A ello se suma la preocupación del sector turístico
por las retenciones y colapsos circulatorios, especialmente de cara a citas
multitudinarias como la Quebrantahuesos o los Campeonatos de España de Ciclismo
en Carretera, además de la inminente campaña estival.
Las entidades insisten en que la situación “se hace
insostenible” y reclaman al Estado medidas inmediatas para desbloquear unas
obras cuya paralización, aseguran, está teniendo un impacto directo en la vida
diaria, la actividad económica y la seguridad de los habitantes del Alto
Gállego y la Jacetania.
ACOMSEJA / JACATIMES





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