Apartadas de todo derecho por los talibanes
Las mujeres de Afganistán viven hoy una de las situaciones de mayor represión del mundo, con prohibiciones para estudiar, trabajar o participar en la vida pública. Mientras la ONU habla abiertamente de “apartheid de género”, la respuesta internacional sigue siendo tibia y el sufrimiento de la mujer apenas ocupa espacio en la agenda feminista.
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| ECOAVANT |
Desde el regreso de los talibanes al poder en 2021,
Afganistán ha aprobado más de un centenar de normas que restringen de forma
drástica la vida de las mujeres. Se les prohíbe estudiar en secundaria y
universidad, trabajar en muchas organizaciones, acudir a espacios públicos sin
restricciones e incluso hablar en voz alta en la calle. Para organismos
internacionales, la situación constituye uno de los casos más extremos de
discriminación contra las mujeres, pero las feministas no mueven ficha.
La ONU ha llegado a calificar este sistema como un auténtico
“apartheid de género”. Sin embargo, la reacción de las potencias occidentales
se ha limitado en gran medida a declaraciones de preocupación y condena
diplomática. A diferencia de otros conflictos internacionales, apenas se han
impulsado medidas de presión significativas para revertir la situación.
Este contraste ha alimentado el debate sobre el uso político
de los derechos de las mujeres en el escenario internacional. En algunos
conflictos se invoca la defensa de las mujeres como argumento moral o
estratégico, mientras que en otros casos —como Afganistán— su situación queda
relegada cuando el país deja de ser prioritario en el tablero geopolítico del
feminismo.
El resultado es que millones de mujeres afganas siguen
viviendo bajo un sistema que las aparta de la educación, el trabajo y la vida
pública, mientras su situación apenas genera movilización entre tanto feminismo
vocinglero. Una realidad que muchos expertos interpretan como una prueba
incómoda: la defensa de los derechos femeninos suele proclamarse en el
discurso, pero rara vez se traduce en acciones eficaces cuando desaparece el
interés político.
UNIVERSIDAD DE DEUSTO /
JACATIMES





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