El Consejo de Ministros ha incluido a Jaca entre las “zonas gravemente afectadas por una emergencia de protección civil” tras el incendio declarado el 28 de julio en Barós, lo que permitirá solicitar ayudas estatales para reparar daños y afrontar gastos extraordinarios.
El acuerdo, aprobado el martes a propuesta del Ministerio
del Interior, contempla compensaciones por daños personales y materiales,
exenciones fiscales, medidas laborales y subvenciones para la recuperación de
explotaciones agrarias y forestales. Además, los ayuntamientos podrán recibir
apoyo económico por los costes asumidos en la extinción y en la atención a los
afectados.
En el caso de Barós, el incendio obligó a desplegar
numerosos medios de extinción y afectó a varias hectáreas, movilizando a
servicios de emergencia locales, autonómicos y estatales. Aunque el fuego se
dio por controlado enseguida, el despliegue y los riesgos generados justifican
la inclusión en la lista de siniestros reconocidos oficialmente.
El mismo decreto ampara también al incendio de Beceite, en
Teruel, y a la tormenta del 11 de julio en Tarazona, que dejó graves
inundaciones y daños en infraestructuras. En total, Interior ha contabilizado
este verano 114 incendios y siete episodios de lluvias torrenciales en 15
comunidades, con un balance de ocho fallecidos y numerosos desperfectos.
Los damnificados en Jaca podrán tramitar ya sus solicitudes
de ayuda a través de la Administración General del Estado, en coordinación con
el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento. Entre las prestaciones figuran
subvenciones directas para viviendas y enseres, apoyo a industrias y comercios,
y reducciones de cuotas a la Seguridad Social.
MARGARITA / JACATIMES





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